“México necesita ciencia y la ciencia necesita de las mujeres”: Rosa de Guadalupe González Huerta
- PeriodicoYA Puebla

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Se trata de la primera mujer graduada del grupo de Hidrógeno del Cinvestav, demostrando que ha marcado el camino a otras mujeres
La docente e investigadora de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas, Rosa de Guadalupe González Huerta, siempre ha destacado gracias a su dedicación y tenacidad desde los niveles básicos de enseñanza, cualidades que la han colocado como pionera en estudios de tecnologías del Hidrógeno en el Instituto Politécnico Nacional.
Actualmente es integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), Nivel III, lugar ganado a pulso por su brillante trayectoria que incluye el Premio a la Investigación 2021 en desarrollo tecnológico, el Premio L’Oréal-Unesco AMC 2022 de mujeres en la ciencia como investigadora consolidada, además de ser la primera mujer graduada del grupo de Hidrógeno, en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del IPN.
Proveniente de una familia de bajos recursos radicada en Nezahualcóyotl, Estado de México, nunca se imaginó que entrar al Politécnico le cambiaría la vida y que convertirse en científica le daría la oportunidad de representar a México en el mundo y de alcanzar un mejor nivel de vida.
Su historia en la institución guinda y blanco inicia en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 6 “Miguel Othón de Mendizábal”, cuando fascinada por las hazañas de Jacques Cousteau, un oceanógrafo y científico francés, quien plasmó la vida submarina en documentales televisivos, decidió ingresar al área médico-biológica para perseguir un sueño.
• ¿Qué la motivó a estudiar Ingeniería Química?
Yo quería ir a Ensenada a estudiar Biología Marina, pero no contábamos con los recursos necesarios; mi mamá me dijo que no renunciara a mi sueño y que entrara a la Vocacional 6, y luego tomara una especialidad, pero resultó que la biología no fue lo mío y, en cambio, la química me gustó mucho, y opté por la carrera técnica en Química. En ese tiempo también practicaba gimnasia olímpica en Zacatenco, ahí conocí a muchos ingenieros químicos que me explicaron cómo era su carrera y al terminar la vocacional apliqué para la ESIQIE.
• Después de terminar su carrera en la ESIQIE, ¿cuál fue su siguiente paso?
Cuando yo terminé en ESIQIE mi familia atravesaba por una situación económica muy comprometida y decidí trabajar para apoyar económicamente en mi casa, así que ingresé a Firmas de Ingeniería y me fue muy bien porque me dieron un salario que doblaba al que le daban a un egresado promedio, eso fue un cambio total en mi vida porque desde entonces no volví a sufrir de presiones económicas.
• ¿Cuál fue su primer encuentro con el Hidrógeno?
Como parte de mi trabajo, estuve de residente en una constructora en el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), ahí me tocaba recibir diseños de los planos, mandarlos a campo, revisar los volúmenes de obra, entre muchas otras cosas, fue un trabajo muy bonito, totalmente dirigido a ingeniería química y aprendí muchísimo. Ahí estuve involucrada en el diseño de dos plantas hidrodesulfuradoras para las refinerías de Tula y Salamanca, ese fue mi primer contacto con el Hidrógeno, que se utiliza para producir combustibles más limpios, ahí me di cuenta que la química como ciencia básica también se podía aplicar.
• ¿Cómo decide realizar estudios de posgrado?
Cuando nació mi hija dejé de trabajar por dos años y decidí ingresar al Cinvestav para cursar el doctorado en Ciencias Químicas y Electroquímica con especialidad en Tecnologías del Hidrógeno, bajo la asesoría del doctor Omar Solorza Feria. Esos fueron mis mejores años de escuela porque tenía beca de doctorado, estabilidad económica familiar y emocional, aunque me tuve que organizar muy bien para cumplir con mis roles de estudiante, madre y esposa.
• ¿A qué dificultades se enfrentó en los estudios de doctorado?
Desde que ingresé al Politécnico me dijeron que iba a ser muy difícil, pero siempre he sido dedicada en mis estudios y no me dejo llevar por los comentarios. Una situación que ocurrió poco antes de entrar al posgrado es que mis compañeros comentaron que no terminaría la especialidad porque ninguna mujer había logrado concluir. Yo me dije: con 31 años de vida, con experiencia en la industria y en un área que me apasionaba ¿por qué no habría de terminar? No estaba yo para cuestionarme si puedo o no puedo, si a mí me gusta, lo hago y tan tan. Ahora tengo la satisfacción de decir que soy la primera mujer graduada del grupo de Hidrógeno del Cinvestav y de los 22 estudiantes formados por el doctor Omar Solorza Feria, actual SNII Emérito, yo soy la primera en llegar a SNII III.
• Como mujer, ¿a qué reto se ha enfrentado?
Desde niña he sido muy inquieta, por eso mis padres me inscribieron al Pentatlón y otras actividades deportivas; después en la vocacional practiqué gimnasia y pertenecí al equipo representativo del Politécnico, puedo decir que el deporte fue lo que me mantuvo ocupada, ya que en los trabajos nunca faltan el acoso o las dudas de haber logrado un mejor puesto por méritos propios, sin embargo, yo nunca sufrí de abusos, acoso o condicionamientos, pero también siempre he sido de carácter muy determinante y muy trabajadora.
• ¿Son necesarias las mujeres en la ciencia?
Aunque siempre he pensado que hombres y mujeres nos complementamos, definitivamente México necesita ciencia y la ciencia necesita de las mujeres, aunque es muy lamentable que muchas no quieran ingresar a áreas científicas duras y en este tiempo ya no es porque las critiquen o se los impidan los varones, sino decisión de ellas. Por ello, junto con otras científicas nos hemos unido para divulgar la ciencia a nivel secundaria y preparatoria y motivar vocaciones en estas áreas.
• ¿Cómo han respondido las niñas y jóvenes a estos ejercicios de divulgación?
Creo que han respondido positivamente, aunque también es necesario considerar el contexto específico de algunas comunidades. Hace poco impartí un taller de niñas y jóvenes mayas, con situaciones difíciles, algunas incluso ya están por casarse o empezar a laborar, pero es necesario que ellas sepan que otras mujeres hemos trabajado para abrir espacios y que como mujeres podemos aportar mucho a la ciencia, incluso liderar proyectos y sacarlos adelante con éxito.
• ¿El futuro energético está en el Hidrógeno?
El Hidrógeno es una de las mejores fuentes de energía limpia y en el Politécnico estamos dando pasos importantes para utilizar este elemento químico, uno de los primeros proyectos fue la Vivienda Sustentable, la cual funciona desde 2012, donde ya se almacena el Hidrógeno en baterías. Otro paso muy importante fue la inauguración del Laboratorio Nacional del Hidrógeno (LANH2), avalado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), del cual soy coordinadora.


















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