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Vuelven los privilegios: descubren salón de belleza al interior del Senado

  • Foto del escritor: PeriodicoYA Puebla
    PeriodicoYA Puebla
  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura
Aunque pregonan austeridad, las Iegisladoras por Morena impulsaron el regreso de la sala de estilismo que fue clausurada en 2018; ayer fue cerrada de manera fulminante

 

En tanto la mirada del país se enfocaba en el proceso legislativo para aprobar la reforma al Poder Judicial, entre los escaños de las entonces nuevas senadoras morenistas se aprobó la reapertura del salón de belleza que hace seis años cerró el también morenista Ricardo Monreal por considerarlo un privilegio.

 

Sin embargo, ayer que fue ventilada su existencia, el secretario general de Servicios Administrativos, Óscar Trinidad Palomera Cano, ordenó el cierre del espacio, sin que mediara una orden del presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier.

 

A petición de la entonces senadora priista por Chiapas, María Elena Orantes, en el año 2007, el Senado creó la Sala de Apoyo a las Senadoras de la República, ubicada en la parte baja del edificio de Donceles 14, a unos metros de la vieja casona de Xicoténcatl, donde sesionaba el pleno.

 

El equipamiento de ese salón costó 64 mil 700 pesos e incluyó un lavabo de 16 mil 800 pesos y una mesa de manicura de cinco mil 800 pesos. Las visitantes frecuentes eran las entonces perredistas Minerva Hernández y Yeidckol Polevnsky, así como la priista María Elena Orantes.

 

Con la mudanza del Senado a la sede de Insurgentes y Reforma, el salón de belleza —denominado Sala de Apoyo a las Senadoras de la República—, al igual que la histórica peluquería, se ubicaron en el piso dos del edificio denominado Hemiciclo, a un lado del área de Servicios Médicos.

 

En investigación de medios nacionales, del 21 de noviembre de 2017, fue posible conocer que el Senado gastaba un millón 289 mil pesos por el servicio de peluquería, operado por cuatro mujeres y un hombre con sueldos de 22 mil a 25 mil pesos mensuales. En 2018, el ingreso mensual de los encargados de ambos espacios se ubicó entre 25 mil y 30 mil pesos, y su área de adscripción era la Unidad de Atención a Senadores.

 

Pero cuando Ricardo Monreal tomó el poder mayoritario en el Senado, en septiembre de 2018, anunció un plan de austeridad que implicó el recorte de mil millones de pesos e incluyó la cancelación del servicio del salón de belleza y de la peluquería, argumentando que la prioridad era la austeridad.

 

Durante seis años se mantuvieron cerrados ambos espacios, pero en septiembre de 2024, un grupo de senadoras de Morena, que venían de ser diputadas federales, promovieron la reapertura del lugar. Con base en testimonios de senadoras de todos los grupos parlamentarios, fueron Lorenia Valles, Andrea Chávez, Cynthia López Castro y Julieta Ramírez quienes propusieron a sus compañeras contratar a la estilista que las atendía en San Lázaro.

 

Al principio, el servicio se brindaba en las oficinas de las senadoras, pero después lograron que se reabriera el espacio.


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