Animales que viven el duelo de formas sorprendentes


Permanecer junto a un cuerpo, cargarlo o regresar al lugar donde murió: algunas especies reaccionan ante la muerte de formas que sorprenden.
Jorge Razo / selecciones.com.mx
¿Qué ocurre cuando un animal pierde a alguien cercano? Sus reacciones pueden ser sorprendentes y revelar vínculos sociales mucho más complejos de lo esperado.
La muerte también cambia la conducta de algunos animales. Sus reacciones ante una pérdida plantean una fascinante pregunta sobre sus emociones.
Cuando pensamos en el duelo, solemos imaginar una experiencia exclusivamente humana. Sin embargo, en la naturaleza existen animales que, después de perder a un compañero, una cría o un miembro de su grupo, modifican su comportamiento de maneras que durante mucho tiempo desconcertaron a los científicos.
Algunos permanecen junto al cuerpo, otros lo cargan durante horas o incluso días, y algunos regresan repetidamente al lugar donde murió.
Elefantes
Son quizá uno de los ejemplos más conocidos. Cuando encuentran el cuerpo de otro elefante, pueden acercarse, tocarlo con la trompa, permanecer junto a él e incluso manipular sus restos.

Se han observado grupos que regresan una y otra vez al lugar donde murió un miembro de la familia. Los investigadores reconocen que todavía no pueden saber exactamente qué piensa un elefante en esos momentos, pero su comportamiento ante la muerte es particularmente llamativo.
Orcas, delfines y ballenas
En el océano también existen escenas sorprendentes. Orcas, delfines y otras ballenas han sido observados empujando, cargando o manteniendo a flote los cuerpos de sus crías muertas.

En 2018, una orca identificada como J35 llevó el cuerpo de su cría durante al menos 17 días y alrededor de mil kilómetros, hasta que finalmente lo dejó. Este comportamiento requiere un enorme gasto de energía y ha sido interpretado por investigadores como una posible manifestación de duelo.
Chimpancés y otros primates
Los chimpancés y otros primates también han protagonizado comportamientos que recuerdan al duelo humano. Se han documentado casos en los que permanecen junto a un individuo muerto, lo tocan, lo observan o intentan despertarlo.

Las madres pueden incluso cargar durante días el cuerpo de una cría fallecida. En estos casos, los científicos consideran especialmente importante observar cómo cambia el comportamiento del animal después de la muerte, aunque todavía existe debate sobre cuánto podemos interpretar estas acciones como una experiencia emocional equivalente a la humana.
Perros
Y hay un caso que puede resultar especialmente cercano para muchas personas: los perros. Un estudio publicado en Scientific Reports encontró cambios relacionados con el duelo en perros que perdieron a otro perro con el que convivían. Algunos mostraron modificaciones en su conducta y estado emocional después de la pérdida.

Además, los investigadores señalaron que estas respuestas podían estar relacionadas tanto con el vínculo entre los animales como con los cambios emocionales de sus propios dueños.
Pecaríes
Incluso algunos animales mucho menos populares han mostrado comportamientos llamativos. En pecaríes, mamíferos parecidos a los cerdos que viven en grupos, investigadores observaron que varios miembros de una manada regresaron repetidamente al cuerpo de un individuo muerto durante aproximadamente diez días.
No se trató solamente de una reacción inmediata: los animales continuaron acercándose e investigando el cuerpo durante un periodo prolongado.

Todo esto plantea una pregunta fascinante: ¿los animales realmente sienten duelo? La ciencia todavía no puede entrar en la mente de un elefante, una orca o un perro para saber exactamente qué experimenta.
Algunas conductas podrían tener explicaciones relacionadas con el vínculo social, la confusión, la curiosidad, el aprendizaje sobre la muerte o la búsqueda de un individuo que ya no responde.
Pero la repetición de ciertos comportamientos y los cambios que aparecen después de una pérdida han llevado a los investigadores a estudiar cada vez más lo que se conoce como tanatología comparada, el estudio de cómo distintas especies responden ante la muerte.
Duelos distintos, perdidas igual de importantes
Quizá lo más interesante es que el duelo animal no tiene por qué parecerse al nuestro para resultar significativo. Un elefante que regresa a los restos de un compañero, una orca que se niega a abandonar a su cría o un perro que cambia su comportamiento después de perder a su compañero muestran que la muerte también puede alterar profundamente la vida social de otros animales.
Tal vez no podamos saber exactamente qué sienten, pero cada una de estas escenas recuerda que los vínculos entre los seres vivos pueden ser mucho más complejos de lo que imaginamos.

















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